domingo, 15 de mayo de 2011

     El británico Terry Pratchett es autor de numerosos libros de fantasía y ciencia ficción cuyas obras más conocidas pertenecen a la serie de Mundodisco. La primera de ellas es El color de la magia (1983), una divertida aventura a través de un mundo en forma de disco sostenido por cuatro elefantes gigantes que se aguantan sobre el caparazón de una tortuga de dimensiones cósmicas. Rincewind el mago intentará guiar a un turista llamado Dosflores mientras trata de eludir un amargo encuentro con la Muerte.


    Hace varios meses -quizás más- me hablaron por primera vez de este autor y de Mundodisco. Al principio debo reconocer que no me atraía especialmente, puesto que nunca había leído una novela fantástica, y siempre, o en la mayoría de los casos, había optado por las románticas.
      Pues bien, con este libro me he llevado una grata sorpresa. Tras haberme hablado en más de una ocasión del libro decidí comprarlo para una amiga a quién pensé que podría gustarle, pero me lo acabé leyendo en dos semanas de idas y vueltas en mi amada Renfe. La lectura es amena y fluida, el redactado es bueno y está bien estructurado, el léxico es comprensible -a la par que sorprendente-, y la imaginación del autor sobrepasa los límites de la mía con creces. 
    Aquí os dejo, rozando los límites de la legalidad -o quizás sobrepasándolos-, las primeras líneas del libro:

"En un lejano juego de dimensiones de segunda mano, en un plano astral ligeramente combado, las ondulantes nieblas estelares fluctúan y se separan. 
Vamos..." 
Terry Pratchett, El color de la magia.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Así empieza todo

     Aquí se halla una joven estudiante de Traducción e Interpretación llamada Helena. Aficionada a la música y al cine, aspiro a trabajar en el futuro como intérprete y así poder ganarme bien la vida para tener muchos retoños (y ¿retoñas?).
     Mi intención para con este espacio es hablar sobre cualquier tema que me llame la atención de una forma objetiva (o eso se intentará, tampoco puedo prometer nada), así como también dar mi opinión sobre otros asuntos que atraigan mi interés. En especial me gustaría dedicar un espacio al mundo de la traducción y la interpretación, pero me conozco y sé que tocaré otros muchos temas como la música, el cine o la literatura.
     El origen de todo esto y el motivo por el cual hoy he decidido dar comienzo al blog es una charla a la que he asistido esta mañana. Intentaré dedicarle tanto tiempo como pueda, aunque mucho me temo que no voy a tomarme este compromiso personal como una obligación con la que deba cumplir periódicamente.

     Para despedirme os dejo con una canción que me gusta mucho y que retrata bastante bien mi filosofía de vida. Se titula Always look on the bright side of life y fue escrita por Eric Idle (conocida principalmente por aparecer en la película de los ingleses Monty Python La vida de Brian en 1979). ¡Espero que os guste!


Gracias a l@s que me leáis.

Una charla interesante por parte de la APTIC

     Como bien he mencionado, ayer asistí a una charla por parte de dos miembros de la APTIC (Asociación de Traductores e Intérpretes de Cataluña) que fue muy inspiradora. Los dos chicos nos hablaron sobre varios aspectos relacionados con la vida del traductor: introducción en el mundillo, adaptación del currículum vítae, métodos para encontrar trabajo, etc. Además, acompañaron su discurso con ejemplos personales y anécdotas varias que hacían más cercana la explicación -la cual, debo reconocer, me ha gustado mucho-. 

     Comentaron también la actual importancia de internet, haciendo alusión a redes sociales varias como nuestros queridísimos twitter y facebook. Es cierto que la imagen que tiene que dar un traductor -que, recordemos, ofrece su servicio a un amplio abanico de posibles clientes- debe ser lo más profesional posible, razón por la cual nos insistieron en que evitásemos las fotos de borracheras y asuntos personales diversos. De la misma forma, nos aseguraron que una página web propia y/o un blog pueden ser vías muy prácticas a través de las cuales un traductor freelance puede promocionarse. 

     Por otro lado se mencionó la importancia de la participación en asociaciones, agencias de traducción y listas de distribución de traductores, así como en foros o cualquier medio que pueda aportarnos conocimiento gracias a la colaboración de gente que trabaja -o trabajará- en el oficio.

Aquí os dejo el algunos enlaces que pueden resultar útiles:
Listas de distribución:
- Humanist
Listas en RedIRIS (sólo algunas están relacionadas con la traducción)
- Àgora de Traductors Digitals
Bases de datos de traductores
- Aquarius Translator's Database
- Linguists on line
- The Transref Directory of Translators